España pierde competitividad fiscal y se sitúa entre los países con peor diseño tributario de la OCDE
Informe del Instituto de Estudios Económicos (IEE)
España ocupa el puesto 34 de 38 países de la OCDE en el Índice de Competitividad Fiscal Internacional 2025, presentado este verano por el Instituto de Estudios Económicos (IEE). Concretamente, se sitúa 11,5 puntos por debajo de la media de la UE y acumulando una caída de cinco posiciones desde 2018. Por otra parte, la presión fiscal normativa en España es casi un 17% superior a la media de la Unión Europea y de la OCDE, lo que refleja una menor competitividad fiscal en comparación con las principales economías avanzadas.
El esfuerzo fiscal soportado por los contribuyentes españoles supera en un 14,1% la media de la UE y alcanza el 16,5% en el caso de la imposición directa. Los países que lideran la clasificación (Estonia, Letonia, Nueva Zelanda, Suiza o Luxemburgo), destacan por la existencia de sistemas tributarios más simples, neutrales y orientados a favorecer la inversión y el crecimiento económico.